Fichas de lectoescritura
Las fichas que se usan cuando ya se conocen las letras y toca convertirlas en palabras. Empieza por las cinco vocales, sigue con las primeras palabras y termina separando palabras largas en sílabas. Cada página es un PDF gratuito.

Fichas para aprender a leer
80 fichas · Edades 4-7

Vocales para imprimir
80 fichas · Edades 3-7

Fichas de sílabas para imprimir
80 fichas · Edades 5-9

Fichas de lectura
80 fichas · Edades 4-9

Método de lectoescritura
80 fichas · Edades 4-7

Fichas de fonética
12 fichas · Edades 5-8

Fichas de ortografía
12 fichas · Edades 7-11

Fichas de vocabulario
12 fichas · Edades 7-12

Fichas de dígrafos
12 fichas · Edades 5-8

Fichas de la palabra frecuente «y»
16 fichas · Edades 4-7

Fichas de la palabra frecuente «el»
16 fichas · Edades 4-7
Las vocales primero, después las sílabas
Saber las letras no es leer. Entre nombrar las letras y leer una palabra está el paso de unirlas, y ahí es donde un niño se queda parado el tiempo suficiente para que en casa empiece la preocupación.
Las cinco vocales van primero. Son solo cinco, suenan siempre igual y están en todas las palabras, así que dan una base firme antes de complicar nada. Luego llegan las sílabas y las primeras palabras: ma, me, mi, mo, mu y de ahí mamá, mesa, mimo, moto y mula.
El orden de las familias no es alfabético y tiene su motivo. Se empieza por la m, la p, la l, la s y la t porque son sonidos que se pueden alargar o repetir sin esfuerzo y porque con ellos ya salen palabras que el niño reconoce. Después la n, la d, la b, la f, la r y la v. Al final se dejan las que cambian de sonido según la vocal que venga detrás: ca, co, cu frente a ce, ci; ga, go, gu frente a ge, gi; que, qui con esa u que se escribe y no se oye.
La ch, la ll y la h muda rompen cada una una regla que el niño acaba de aprender. La h se escribe y no suena. La ch y la ll se leen de una sola vez aunque sean dos letras. Los dígrafos las reúnen junto a la rr y a los grupos qu y gu, que son el otro sitio donde dos letras van siempre juntas y suenan como una.
Cuando toca mezclar de nuevo lo que se ha visto por separado están las fichas de fonética: vocales y sílabas directas, los sonidos de la c, la g y la z, los grupos consonánticos del tipo bra, pla o tri, y las palabras de tres y cuatro sílabas.
Palabras largas: separar para poder leerlas
Las sílabas son la herramienta para lo que viene después. Un niño que no puede con mariposa sí puede con ma, ri, po, sa. Separar deja de ser un ejercicio de gramática y pasa a ser la manera de atacar cualquier palabra nueva.
El método de lectoescritura recoge la secuencia completa en orden, familia por familia, para cuando prefieres seguir un camino marcado en lugar de ir eligiendo fichas sueltas.
Leer, escribir y las palabras en sí
Las fichas de lectura trabajan las palabras que aparecen una y otra vez en cualquier texto, esas que conviene reconocer de golpe para no ir descifrándolas cada vez.
Las fichas de ortografía hacen el camino inverso, que es más difícil: reconocer una palabra escrita cuesta menos que escribirla sin verla. Esa diferencia es normal y no indica ningún problema.
El vocabulario es para más adelante, cuando descifrar ya sale solo y la pregunta pasa a ser qué decía la frase.
Una nota sobre leer en voz alta
Deja que el niño lea mal una palabra y termine la frase antes de corregir. La frase suele arreglar la palabra sola, y a quien se interrumpe en cada error le queda la idea de que leer es algo que los adultos cortan.